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Proceso

Cómo llevamos una idea hasta producción

La mayoría de proyectos de software no fracasan por la tecnología: fracasan porque nadie acotó el alcance, porque el cliente vio el resultado demasiado tarde o porque el presupuesto era una horquilla optimista. Nuestro proceso está construido alrededor de esos tres fallos.

Proceso

Las cinco fases

Los plazos son los habituales de un proyecto de tamaño medio. Los ajustamos contigo en la fase de definición.

  1. 01

    Entendemos el problema

    1 semana

    Nos sentamos con quien va a usar la herramienta, no solo con quien la paga. Salimos con el problema escrito en una frase y una lista de lo que no se puede tocar.

  2. 02

    Definimos y presupuestamos

    1–2 semanas

    Acotamos qué entra en la primera versión y qué puede esperar. De ahí sale un alcance cerrado, un plazo y un precio que no se mueve a mitad de camino.

  3. 03

    Construimos por entregas

    6–12 semanas

    Cada dos semanas ves una versión que puedes abrir, usar y criticar. Los cambios de opinión son más baratos en la semana cuatro que en la última.

  4. 04

    Ponemos en producción

    1 semana

    Migramos los datos, formamos al equipo y acompañamos las primeras semanas de uso real, que es cuando aparece lo que ninguna reunión había previsto.

  5. 05

    Mantenemos y evolucionamos

    Continuo

    Seguridad al día, monitorización activa y horas reservadas cada mes para las mejoras que pide quien usa la herramienta a diario.

Cómo trabajamos

Seis compromisos que no negociamos

  • Presupuesto cerrado, no una horquilla

    Invertimos una o dos semanas en definir el alcance antes de dar un número. Es la única forma honesta de que ese número aguante hasta el final.

  • Entregas cada dos semanas

    Cada quince días hay algo que puedes abrir y usar. Cambiar de opinión en la semana cuatro es barato; hacerlo en la última, no.

  • Hablamos con quien lo va a usar

    Quien firma el proyecto y quien lo usa a diario rara vez describen el mismo problema. Escuchamos a los dos antes de decidir nada.

  • Te llevas el código

    Repositorio, base de datos y documentación son tuyos desde el primer día. Trabajamos para que puedas irte, no para que no puedas.

  • Decimos que no

    Si tu idea se resuelve mejor con una herramienta que ya existe, o si la app que pides no la va a instalar nadie, te lo decimos antes de cobrarte por construirla.

  • El mantenimiento se planifica

    Un software sin mantenimiento se oxida. Lo dejamos previsto desde el principio en lugar de tratarlo como una urgencia futura.

¿Encaja con cómo trabajáis vosotros?

Si te cuadra, el siguiente paso es una llamada de treinta minutos para entender el problema. Sin compromiso y sin presentación comercial.

Hablemos de tu proyecto